Últimas imágenes

Tulips.jpg

Últimas imágenes

Tulips.jpg

Imágenes de Flickr

Comentarios recientes

  • No hay comentarios recientes

RSS

Y tu como aprendes cada dia...

Enviado por YOLANDA HERNANDEZ RUIZ el 14/01/2012 a las 10:52

                                

Tú eliges estar triste
o vivir con alegría

A veces la vida es dura, pero si la sentimos cruel quizás debiéramos mirar nuestro interior. Tenemos sobrada capacidad para ser fuertes, reponernos y decidir ser felices a pesar de todo.

Yo decido ser feliz,
tú también puedes hacerlo.

Piensa que lo único que NADIE te puede quitar es la libertad de tus pensamientos y sentimientos. Te pueden controlar todo, menos tu manera de pensar o de ver las cosas.

  • Eso es algo que sólo te pertenece a ti.
  • En ti está el poder elegir como quieres estar.

Es necesario enfrentarse a los miedos, con una realidad que muchas veces no tiene nada de bonito, pero al hacerlo eso nos ayuda a definir cual será la respuesta que demos antes la situación.

Sólo tú sabes cual será la respuesta a todos tus miedos. Pero hay algo que está a tu favor: que TODO depende de ti, tú sabes como resolver la situación, sólo tú.

En la vida se pasa por muchas situaciones de dolor, de buenas y malas experiencias, ausencias de los que amamos y que hoy ya no están a nuestro lado. Muchas son las lágrimas que se derramaron o que aún brotan. Humillaciones y sufrimientos habremos pasado por la vida, pero a pesar de todo lo negro que sea vea el panorama, la DECISIÓN es tuya, puedes cambiar tu entorno y pintarlo con los colores que desees.

Tú decides, la elección es tuya.
Si sólo ves un mundo frío y gris, es porque tú quieres que sea así.

Cambiar depende de ti, nadie puede vivir la vida por ti -tenemos libertad de pensamiento, libertad para hacer o dejar lo que nos viene mal.

Es nuestro tiempo, es nuestro mundo, no vivas una vida que no quieres, DECIDE. No caigas en los errores de aquellas personas que nunca nada cambian, puede que algunas cosas en la vida nunca cambien, pero tú puedes hacerlo, PUEDES SI QUIERES.

Si por alguna razón estás viviendo alguna pena, tristeza o frustración, ¡tú puedes decidir cómo reaccionar ante eso que te ocurre!

Si quieres, hoy mismo puedes sentir celos, ira, hostilidad, miedo, culpa, preocupación, vergüenza o resentimiento. Todo esto lo puedes sentir si así lo decides. O TAMBIÉN puedes sentir tranquilidad, esperanza, fe, amor, alegría y otros tantos sentimientos que te den estabilidad cuando decidas pensar en forma optimista y positiva.

Date cuenta de que lo que te sucede no es lo que te afecta: 
es el cómo reaccionas ante esas situaciones…


Durante los próximos días ten esto en tu mente, y repítete ante el espejo que sólo DEPENDE de ti decidir cómo sentirte, porque cuando tienes la capacidad de ELEGIR, también puedes enfrentar tus problemas. Dentro de ti están las soluciones.

DECIDE ser feliz, te lo mereces, no dejes que nadie te robe tus sueños y felicidad. Sólo tú puedes escoger como será tu vida. Te pueden ayudar, pero TÚ DIRIGE TU PROPIA VIDA.

La felicidad está dentro de ti.
Tienes capacidad de
 ELEGIR.

Alguien como tú es capaz de esto
y mucho más...

SE FELIZ.

 

 

 

CUANDO  EMPEZAMOS A MADURAR…

 

Es común cuestionarse cuándo es que empezamos a madurar, 
y no es una cuestión de edad.
 


Se puede ser muy joven y a la vez tener una madurez extraordinaria, también hay personas mayores que nunca maduran, viven la vida como niños y se visten como tales. Personas que hacen de su vida una fiesta, no tienen propósitos. Ni planes de vida. Por eso la madurez no es un estado mental, es una actitud, no es cuestión de edad, es de tener sentido común ante la vida.

Siempre está esa pregunta “¿Tengo la suficiente madurez?”
Quien podría decir nada de tus pensamientos, sólo los conoces tú; peroal hacerte la pregunta ya estás empezando a tomar conciencia de que es la madurez en nuestras vidas. ESTÁS CRECIENDO.

Hay personas muy jóvenes que tienen muchos planes de vida, que saben qué hacer, qué harán y cómo será su vida más adelante. Son personas con propósitos, hacen que su mente empiece a pensar más en los pasos que dan y ya no se siente tan desvalidas, al contrario sienten que tienen el mundo en sus manos porque ya saben donde va.

Hay otros tipos de personas, que por más años que tengan siempre están desconformes, aburridos, no saben qué hacer, no hacen nada por cambiar sus vida ni tratan de darle solución, siempre están a la espera que otras personas lo hagan por ellas.

Podríamos decir que en este campo de la madurez cada persona sabe hasta qué grado lo tiene.

Sabemos que hemos madurado cuando podemos mirar atrás con arrepentimiento, no para lamentarnos sino para corregir los errores del pasado


¿Cuando reconozco que he madurado?

  1. Cuando ya no espero nada de mi pareja, cuando de tanto defraudarme ya no voy en su busca, ya no voy detrás suyo y pienso detenidamente que no vale mi desgaste emocional por quien no sabe apreciarme.
     
  2. Sé que estoy madurando cuando veo que ya puedo caminar sin muletas, quesoy capaz de enfrentar la vida sin miedos porque los he podido superar. 
     
    Ya no le temo a la vida. 
    Es y será como yo quiero que sea.
     
  3. Maduro cuando a pesar del dolor que me ha causado la muerte de lo más querido, me vuelvo a levantar y ya no lloro, sino que su recuerdo es comparado a un campo de rosas de paz y tranquilidad, cuando su recuerdo me produce sensación de bienestar, porque aunque se que ya nunca más le vuelva a ver, lo tuve en mi vida y lo amé tamo que ese amor durará hasta el último día de mi vida. Acepto su partida y me resigno que la vida es así… nadie lo puede cambiar.
     
  4. Cuando voy de compras y ya no gasto en nada que no sea lo que realmente me gusta, mejor una buena prenda que 10 que dejaré tiradas en mi armario durmiendo por años quizás. Cuando le tomo el valor al dinero, cuando ya no derrocho ni despilfarro sé que voy creciendo como persona.
     
  5. Maduro cuando veo las injusticias, los malos tratos, cuando las mujeres sufren por alguien que no vale la pena y quiero correr y decir que basta, que todo eso pasará, que mañana será otro día en el que podrá volver una nueva luz en su camino. Me hacen madurar, y mucho, el sufrimiento ajeno porque me doy cuenta que vivo en una sociedad y debo integrarme.
     
  6. Cuando en mi trabajo ya me pongo en mi nivel y le puedo decir a mi jefa/eque es un abusivo conmigo, que me trata mal, que no es justo que me haga la vida imposible; aun con miedo de perder mi trabajo, pero lo digo con mucha delicadeza porque sé que estoy en una situación delicada y ella vive buscando donde no hay. Ya no le temo a nada.
     
  7. Maduro en cada golpe que la vida me da. 
    Maduro si pese a los golpes que recibo, no permito que ello me haga una persona dura y fría, y me convierte en una persona que da amor, que va ayudando a quien lo necesita, dando palabras de aliento a quien se me acerca. No me quedo pegado en ese dolor, salgo adelante y crezco como persona.
     
  8. He madurado cuando he aprendido a no sentir obligación a ir con mis amigos cuando me invitan a salir, sin temor a que se molesten por ello o a lo que piensen de mí.
     
  9. Cuando digo NO al que me deja y me toma cuando quiere, haciéndome daño. Ya no acepto cosas de segunda mano, ni pedacitos de felicidad. No merezco eso, y mientras más vivo más exigente soy respecto a mis relaciones. Aun con el corazón destrozado digo NO, porque no quiero esa vida para mí, he crecido en mi autoestima. 

Me ha costado mucho ser como soy ahora 
y no quiero volver a ser quien era antes.

 

 

Voy madurando paso a paso, llorando y riendo, pero a la vez voy aprendiendo que toda la gente somos personas especiales y nadie nos puede cambiar. Pero si en mí está, yo si puedo cambiar, crecer tanto en edad como emocionalmente y aun así seguir sonriendo a la vida, porque vivo con la esperanza de que un día a todas las personas se nos ablandará el corazón y vamos decir:

Soy una persona madura que puede dar y ofrecer amor. Ahora la vida la veo desde otra perspectiva, sólo importa una persona para toda la vida y no diez. La vida es de dos, y no hace falta más.

 

Habré madurado cuando me levante y sonría mirando la vida con optimismo a pesar de haber llorado toda la noche. Porque envejecer es una obligación y madurar es opcional. Me decido por madurar para poder mirar a mi alrededor y descubrir qué es lo que más me hace feliz. Hoy sólo busco vivir en completa paz y felicidad, para dar a los que me rodean el mismo nivel de afecto.

La madurez es una bella etapa, es cuando más segura te sientes de lo que haces y no necesitas explicarlo, la gente con sólo mirarte ya lo sabe, y sin saber cómo, les inspiras confianza. Siempre habrá personas que se acerquen a ti. Eres como un vaso de agua en pleno desierto. Muchas personas necesitan de ti… ¡Que grande y maravillosa eres!

 


LA ENVIDIA

La envidia es muy nociva para nuestras vidas, perjudica nuestras vidas haciendo constantes comparaciones con otras personas. La envidia no es sana. Si la persona a la que se le envidia tiene éxito o le va muy bien en su vida personal deseamos todo cuanto ella tiene…

La envidia entra por nuestra inseguridad ante lo que hacemos, necesitamos la aprobación de todos, estamos siempre queriendo hacer más cosas de las que podemos, y eso en un momento puede llegar a ser terriblemente agotador. Las personas que sufren este mal, quizás lo hacen sin querer o sin darse cuenta, pero debe ser algo muy terrible de vivir pues se sufre, se cae en la hipocresía, se dicen cosas desagradables, y finalmente nos vuelve en personas destructivas.

Siempre que conoces una persona envidiosa seguro que te hará sufrir, pero es allí donde debemos saber manejar este sentimiento tan destructivo…

Recuerda que la envidia es es el miedo a no ser aceptado por nuestro entorno, es “inseguridad total en nosotros mismos”. Hay que tratar de controlar tal resentimiento porque sólo traerá soledad a nuestras vidas…

Para poder lidiar con este sentimiento de frustración, recuerda que todos los seres humanos somos débiles, que todos tenemos algunos talentos que Dios nos regaló, y está en nosotras descubrir cuales son.

La envidia sólo nos traerá problemas, es difícil reconocer que “soy muy envidiosa” pero piensa en tu yo interno si lo eres o no. Trata de controlar la envidia, es como lo más parecido a los celos…

Agradezcamos cada día por lo que tenemos y carecemos.Tratemos de actuar bien con los demás, esforcémonos, y no nos comparemos con nadie porque siempre sentiremos que perdemos dejando lugar a que florezca ese feo sentimiento que que es la envidia.

Busca en tu interior Haz cosas buenas y veras que muchas personas te admirarán más por tus lindas cosas que por tus feas actitudes. Sé feliz y aleja esos malos pensamientos, recuerda que siempre habrá mejores y peores personas que tú.

Nunca debemos compararnos con nadie, entender que somosúnicos, e irrepetibles, TODOS hijos de Dios y tenemos que estar conformes con lo que hemos logrado, con los talentos que ÉL nos ha dado, brillemos o no, debemos estar felices disfrutando de este festín llamado VIDA, algunas veces nuestro estado de ánimo no es bueno y no podemos VER las maravillas que nos rodean, no tenemos capacidad para contar nuestras bendiciones, que realmente son muchas.

Pero podemos pedir a Dios el Milagro de que sane nuestra alma, que sepamos darle gracias por todo lo que nos permite tener y sobre todo que aprendamos a saber agradecer también lo que tienen los demás, entonces sí conoceremos lo que es vivir en paz, y con plenitud total.

♥♫♥♫`*•✿`*•✿`*•

 

Publicidad por Bligoo.com
Comentarios de este artículo en RSS