COMO VEZ TU VIDA...

                           

LAS CINTAS EN EL MANZANO

 

Con la apariencia de preocupado un joven viajaba en tren. Había estado en la cárcel y ahora iba de camino a su casa. Su condena había traído vergüenza a su familia; nunca lo habían visitado y solo unas pocas veces le habían escrito, aún así él esperaba que lo hubieran perdonado.

Para aliviarle la cosa, les propuso en una carta que pusieran una señal, la cual pudiera ver desde el tren al pasar por la pequeña casita, esto, para saber como se sentían con él.
Si le habían perdonado, tenían que poner una cinta blanca en el manzano de la casa. En el caso de que no lo quisieran tener de nuevo en su casa, no deberían hacer nada. Entonces él se quedaría en tren y seguiría.

Cuando el tren se acercaba a su ciudad paterna, se puso tan nervioso que no se animaba a mirar por la ventana. El pasajero del lado conociendo su drama, miró por él. Poco tiempo después él puso su mano sobre el brazo del joven y le susurró con lágrimas en los ojos:”Allí está el manzano, todo está en orden. Todo el manzano está lleno de cintas blancas”.

En ese mismo instante desapareció toda la amargura que estaba envenenando al joven. Más tarde el acompañante comentaba:”Sentía como si hubiera presenciado un milagro”. Y quizás, en verdad, era un milagro.

Así tu perdón puede dar a la persona que lo necesita, una nueva vida. También puede ser que el perdón de otra persona hacia tí, sea la clave para una nueva vida. Por eso Jesús muchas veces hablaba del perdón. He aquí algunas de las palabras de Jesús sobre el tema: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial, más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”Mateo 6:14-15

 

 

JESÚS..

 

Han pasado más de dos mil años desde que su propia historia cambió la historia del mundo…

Hoy en un planeta irracional y violento, donde aún impera la discriminación, donde no hemos logrado ser capaces de comprendernos como raza humana, su palabra sigue tan vigente como hace dos mil años y es un camino de verdad y vida para todos los seres que habitan la tierra… Su nombre, Jesús de Nazareth…

No se presentó más que como un hombre de origen humilde, que no necesitó de armas, ni se valió del terrorismo para hacerse escuchar. Sus palabras y su ejemplo, fueron más que poderosas para iniciar una colosal guerra contra todo lo que denigra y lo que ultraja la condición humana. Contra el sufrimiento infligido al hombre por el mismo hombre y contra el tormento del mal…
Jesús fue un hombre excepcional. Como ningún líder, la congruencia de sus palabras y sus hechos marcaron la diferencia, el hacía lo que decía y con ello, enseñó los principios fundamentales de la convivencia y el bienestar entre los hombres, sus enseñanzas han conseguido que a pesar de nuestra brutalidad e insensatez, el mundo no se destruya a si mismo…

Su voz ha trascendido más allá de su época logrando que no se apague en la humanidad la débil llama de la misericordia que aún le queda… su pensamiento ha sido esencial para que aún miles luchen en todo el mundo por evitar la guerra, por acabar con el hambre y la peste, por terminar con la pobreza, por aniquilar el sufrimiento, por hacer de este un mejor lugar para vivir…
A su alrededor se desatan miles de polémicas, lo cierto es que aún fuera de cualquier connotación religiosa, Jesús tuvo para con la humanidad entera, un compromiso universal colmado del más puro y desinteresado amor…

Hay quienes enaltecen su figura como profeta divino y lo siguen. Hay quienes sólo le ven como un hombre más y se empeñan en demostrar los defectos que como tal pudo tener. Hay quienes incluso, ponen en entredicho la veracidad histórica de sus hechos. Lo indiscutible es que aún hoy, después de que la humanidad ha alcanzado los mayores avances tecnológicos, el más elevado razonamiento científico; más allá de cualquier credo religioso o pensamiento ideológico, a pesar de los intereses mezquinos de algunos gobernantes que se creen más que Dios y de las convicciones que han sumido a la tierra en la miseria y la desesperación, su mensaje de paz y esperanza sigue siendo el más claro y contundente:

Ama a tu prójimo como a ti mismo… porque quien ama, comprende, tolera, respeta y no es capaz de causar daño…

Sin duda, el impacto de Jesús en la historia de la humanidad es impresionante. Aun quienes no creen en él, son partícipes de su huella y su clamor por el perdón, se levanta en medio de una época en la que la crueldad domina al mundo…

La primera vez que se escuchó que todos los seres humanos somos iguales ante los ojos de Dios, sin importar ninguna condición, fue en las tierras de Galilea en voz de Jesús de Nazareth. Según Él, nadie es mejor ni peor, porque nadie es quien para juzgar a su semejante. Su evangelio de igualdad y respeto por la vida es el principio básico de los derechos humanos que hoy protegen a todas las personas contra el exterminio y la segregación. La solidaridad con la que actuó, la clemencia con la que acogió y el perdón que hasta siendo condenado otorgó, son las muestras inefables de una doctrina que se levantó en los más crueles tiempos de dolor. Y todo esto ¿Por qué? ¿Con qué fundamento?… ¡Con el sólo fundamento del amor incondicional por todos!

Hoy nos aferramos en espera de, una respuesta, de un milagro, cuando la realidad es que desde hace dos mil años tenemos la respuesta en las palabras de Jesús.

“El milagro del amor está en nosotros mismos… bastaría llevar a cabo sus enseñanzas para conseguirlo”…

 

 

EL  SUEÑO DE UNA ROSA..


El primer día en la Universidad, el profesor se presentó y nos pidió que buscáramos en la clase a alguien que no conociéramos y nos presentáramos.

Yo estaba buscando entre mis compañeros, cuando sentí una mano gentil que tocó mi hombro.

Me di vuelta, y pude ver a una viejecita cerrándome el ojo y brindándome una hermosísima sonrisa que la iluminaba completamente.

Ella me dijo: Hola guapo. Mi nombre es Rosa. Tengo ochenta y siete años.. ¿Puedo darte un abrazo?.

Mi carcajada fue inmediata... y le contesté: ¡Por supuesto que puede! y me dio un gran apretón.

¿Por qué estás en la universidad a una edad tan joven e inocente? Pregunté.

Ella sonriente respondió: Estoy aquí para encontrar a un joven millonario, casarme, tener una pareja de niños, y luego retirarme a viajar por el mundo.

No, en serio, le dije, porque estaba curioso de que había motivado a una mujer de su edad a aceptar un reto tan grande como éste.

Yo siempre soñé con tener educación universitaria, y ahora estoy cumpliendo mi sueño.

Después de clases fuimos al Centro Estudiantil y compartimos un batido de chocolate. En ese mismo momento nos hicimos amigos.

Todos los días en los siguientes tres meses, salíamos juntos de clases y no parábamos de charlar. Yo estaba siempre atónito escuchando a esta "Máquina del tiempo" que compartía toda su sabiduría y su conocimiento conmigo.

A lo largo del año, Rosa se convirtió en el icono del campus, haciendo amigos fácilmente en cualquier lugar a donde fuera.

Ella amaba vestirse bien y disfrutaba la atención incondicional de los estudiantes que la rodeaban. Estaba dándose su gusto, viviendo la vida.

Al final del semestre la invitamos a dar un discurso en el banquete del equipo de fútbol, y nunca olvidaré lo que nos enseñó.

Fue presentada, y subió al podio. Mientras acomodaba las tarjetas del discurso que nos daría, algunas se le cayeron al piso.

Desconcertada y un poco avergonzada, tomo el micrófono y simplemente dijo: Lo siento, estoy un poco nerviosa. Me tomé una cerveza por Lent, y éste whisky me esta matando! Nunca recuperaré mi discurso en orden nuevamente, así que déjenme decirles solamente lo que sé.

Mientras nos reíamos ella aclaró su garganta y empezó: Nosotros no dejamos de jugar porque nos hacemos viejos; crecemos viejos porque dejamos de jugar. Solo existen cuatro secretos para permanecer jóvenes, ser felices y acumular éxitos.

Tienen que reír.

Tienen que buscar alegría y humor en todo lo que hacen, todos los días de su vida.

Tienen que tener un sueño. Cuando pierdes los sueños, mueres. Hay mucha gente caminando a nuestro alrededor que está muerta y ni siquiera se ha dado cuenta.

Existe una diferencia enorme entre envejecer y crecer. Si tienes diecinueve años y te quedas en cama por un año entero, sin hacer nada productivo, al final habrás envejecido un año y tendrás veinte años, pero ¿creciste?. Si yo, a mis ochenta y siete años, me quedo en cama por un año sin hacer nada, al final tendré ochenta y ocho años, habré envejecido un año más pero no habré crecido ni un ápice.

Nadie deja de envejecer. No necesitas ningún talento o habilidad especial para envejecer. La idea es crecer pero siempre buscando la oportunidad en el cambio.

No tengan remordimientos, los ancianos usualmente no tenemos remordimientos por lo que no hicimos. Los únicos que tienen miedo de morirse, son aquellos con remordimientos.

Ella concluyó su discurso cantando valientemente "La Rosa".

Nos desafió a todos a estudiar detenidamente la letra de esa canción y a vivirla en nuestras vidas.

Cuando el año concluyó, Rosa obtuvo el grado universitario que había empezado hacía tantos años. Una semana después de la graduación, murió pacíficamente mientras dormía.

Más de dos mil estudiantes de la universidad fueron a su funeral a rendir tributo a esa maravillosa mujer que nos enseñó con el ejemplo que nunca es muy tarde para ser todo lo que puedes ser.

Letra de La Rosa.

Algunos dicen que el amor es como un río, que ahoga a los delicados arbustos de sus orillas.

Algunos dicen que el amor es como una navaja, que deja tu alma sangrando.

Algunos dicen que el amor es como una hambruna, una interminable y dolorosa necesidad.

Yo digo que el amor es una flor, y tú solo eres la semilla.

Es el corazón temeroso de ser roto que jamás aprendió a bailar.

Es el sueño con miedo de despertar que nunca aprovechó la oportunidad.

Es aquel que nunca fue querido y que nunca quiso, y el alma temerosa de morir que nunca aprendió a vivir.

Cuando la noche ha sido demasiado solitaria, y el camino demasiado largo, y piensas que el amor es solo para los afortunados y los fuertes, solo recuerda que en invierno, debajo de la profunda nieve descansan las semillas que en primavera, con el amor del sol, se convertirán en rosas.

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