NO HAY RAZON SIN RAZON….TODO ESTA EN NUESTRA MENTE….
«No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo exiges. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad. La única razón por la que eres feliz es porque tú decides ser feliz. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento». Esto es un caos creado por la mente, nada mas. Como siempre nos pasa con la Grandes Verdades lo único nuevo somos nosotros. Cambiamos los enfoques, las maneras de plantearlas, las justificamos con los últimos conocimientos científicos solo para darnos cuenta de que cientos, cuando no miles de años atrás ya habían sido formuladas. Cuando los pensadores expresaban que todo es unidad y que nuestros actos afectan siempre la tranquilidad de nuestra alma, tal vez no suponía que iba a tener que esperar casi 2500 años para que la teoría del campo unificado le permitiese quedarse tranquilo con su verdad… Supongo que debe haber sido una espera dura en la ansiedad de saber la verdad; un colectivo equivocado y la reputación de casi tres milenios al tacho!! Los toltecas sostuvieron, mucho antes de que nosotros los autorizáramos con nuestros “descubrimientos” en neurofisiología y física cuántica, que vivimos dentro de un sueño. Una fantasía elaborada a través de la incesante actividad de nuestras mentes y que entrelazada con otras fantasía del conjunto toman estatus de “verdades”. De hecho esta misma “teoría” puede ser rastrada casi en el total de las tradiciones Espirituales de los pueblos antiguos alrededor del mundo . Bien, dentro de este sueño o Mitote deberíamos ser libres e crear cualquier realidad que, literalmente, se nos ocurriera; sin embargo sostiene que nuestra capacidad creadora no ha sido debidamente fomentada, de hecho ha sido deliberadamente corrompida, en el nombre de lo que se denomina el bien común que no es más que la normativa para controlar el orden social. Herramientas involuntarias y bien intencionadas de esta “Castración Creativa” ha sido nuestros padres en primer lugar, todo los adultos con autoridad física o moral sobre nosotros y después los condicionamientos sociales en general: El “qué Dirán” el “que no se note” y todos los que seguro te están viniendo a la mente. A estos condicionantes los Denominaban Acuerdos, puesto que se instalaban con la Voluntad del individuo. Y acá llegamos a otro punto interesante: Ningún acuerdo puede ser instalado “por la fuerza” en el otro sino con su consentimiento. Por supuesto está de más decir que la capacidad de oponernos a los acuerdos es directamente proporcional a nuestro grado de madurez y a nuestro grado de consciencia de Auto-responsabilidad, así también como la capacidad de modificar y eliminar acuerdos autolimitantes o de establecer nuevos acuerdos. Es sobre esta base que los toltecas construyen la Teoría de los Cuatro Acuerdos en orden de establecer un método simple (no fácil, simple) y accesible a cualquiera que tome la decisión de reprogramar sus acuerdos internos. Hago la aclaración de que no son fáciles porque estamos viviendo en una época de soluciones “Quick” que nos está llevando a la peligrosa tentación de una espiritualidad con iguales características. Depende de los años que tengas ya oíste el “piense y hágase rico”“cómo cambiar tu vida en una semana”“cómo bajar de peso en 3 días”“cómo conquistarla/lo con solo dos gestos” (…espacio libre para la imaginación…) Las cosas pueden ser Extremadamente simples, de hecho lo son en la gran mayoría de los casos porque la dinámica cósmica no incluye el concepto de la complicación. Sin embargo para sintonizarnos con dicha dinámica debemos tener un gobierno exquisito sobre cada parte de nuestro ser, tanto sensible como mental y energético. Hoy en día todos somos conscientes de que somos lo que pensamos y que todo lo que percibimos lo percibimos en realidad en el espejo de la memoria, sale hasta en las revistas de entretenimiento haciéndonos sentir como unos inútiles porque nosotros ya hemos imaginado la casa en la Riviera Francesa con gaviotas y todo y hemos vuelto a despertar en la casita de Larguirucho. Sin embargo lo que no nos han dicho no es mentira aunque tal vez no sea toda la verdad. Porque la Verdad no siempre vende. Para que un pensamiento creativo genere un desplazamiento dimensional o más aún, modifique la dimensión en la que nos hallamos, tiene que haber una acuerdo ABSOLUTO entre nuestro cuerpo, nuestra mente tanto consciente como inconsciente y nuestra energía espiritual, así como también la certeza inviolable de que es un hecho consumado simplemente PORQUE NO PUEDE DEJAR DE PASAR. No sé vos… yo estoy en la etapa de seguir participando, aunque el juego es hermosos y cada logro llena el alma de gozo. Así que los toltecas establecieron acuerdos que no demandan ni más ni menos que el mencionado esfuerzo pero que son de una aplicación tan simple que vale la pena intentar, porque los resultados no se hacen esperar.
1º Acuerdo:
“SE IMPECABLE CON TUS PALABRAS” Comprendemos la palabra como la manifestación de nuestros pensamientos y a nuestros pensamientos como la manifestación de nuestra realidad interna. Nunca hablamos bien o mal del otro simplemente porque nuestra mente no registra su existencia en su realidad, hablamos de lo que vemos de nosotros en el otro porque eso sí está en nuestra realidad interna. Nunca expresamos un deseo sino la certeza de la realidad de una carencia puesto que en nuestra mente solo podemos desear lo no tenemos. Las palabras son un puente entre la energía creadora y la manifestación. Son el sortilegio que trae a la vida todo aquello que habita en nuestro interior:
“Un pecado es cualquier cosa que haces y que va contra ti. Todo lo que sientas, creas o digas que vaya contra ti es pecado… Ser impecable es no ir contra ti mismo. Cuando eres impecable asumes la responsabilidad de tus actos pero sin juzgarte ni culparte.
2º Acuerdo:
“NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE” Aaahh el ego!! Esa pequeña porción casi invisible de nuestro Ser Magnificente que ocupa todo un espejo. Todos los acuerdos se desprenden del primero, así tomarnos las cosas personalmente es no ser impecables con nuestras palabras hacia nosotros mismos. Siempre asumimos que todo empieza y termina en nosotros cosa que solo es aplicable dentro del espacio de nuestra propia realidad. El otro no puede juzgarnos ni para bien ni para mal. No nos conoce lo suficiente, de hecho, ni nosotros nos conocemos lo suficiente para poder juzgarnos y el único capaz de decir sin lugar a dudas “Sé quién Eres” no ha tenido nunca la intención de juzgarnos porque nos reconoce como una parte suya creada y manifestada para ser perfecta. El otro solo se juzga a sí mismo a través nuestro. Cuando te dicen “la verdad es que eres una mala persona” está hablando de sí misma, y ojo! Cuando te dice que eres lo más grande que hay también. No tomarnos nada personalmente nos permite ubicarnos en un espacio de equilibrio y de satisfacción con quiénes somos, y con lo que estamos construyendo, que nos libera del miedo, la ansiedad, la necesidad de sostener ideas ajenas y de compensar nuestros hipotéticos errores frente a todo el que nos lo exija. Que tu sed de perfección nazca de la necesidad de manifestar el Dios que eres y no de conformar al otro. Un amigo mío solía decir “me molesta que hables de ti, cuando estás hablando de mí”
3º Acuerdo
“NO HAGAS SUPOSICIONES” Suponemos para compensar el miedo a los desconocido, la ansiedad de no ser correspondidos en nuestros afectos, nuestras ideas o nuestras normativas. Suponemos como un acto de supervivencia que se nos tornó vicioso y que seguimos utilizando porque es más simple que vencer nuestras barreras y preguntar por miedo a la respuesta. Sin embargo este mecanismo no hace más que producirnos angustia porque vivimos imaginado escenarios posibles sin saber nunca si son reales y esto por no mencionar el desgaste que produce en relación con el otro. El “gran finale” de nuestra adicción a las suposiciones es cuando comenzamos a hacerlas incluso sobre nosotros mismos. Consideramos el conocernos o el explorarnos como un acto gratuito puesto que ya sabemos todo lo que tenemos que saber de nosotros, y en realidad tenemos los ficheros llenos de suposiciones generadas para satisfacer la necesidad de respuestas de la mente. Así el mitote crece en nuestro interior llenándonos de caos y ruido e impidiéndonos conectarnos con nuestra esencia divina.
4º Acuerdo
“HAZ SIEMPRE TU MÁXIMO ESFUERZO” Si al apoyar la cabeza en la almohada te asalta la intranquilidad de saber que no viviste según los cuatro acuerdos, ni los tres o ni siquiera uno, tienes dos caminos: o juzgarte y continuar el camino del mal acuerdo o preguntarse si eso fue lo máximo que podías hacer el día de hoy. No todos los día son iguales, las exigencias, nuestro ánimo, los desafíos de la dualidad hacen difícil discriminar la realidad de la ilusión. Comprender esto, comprenderte como un Ser en camino de perfección y no perfecto; saber que has dado cada minuto lo mejor de ti sin importar lo que esto signifique de un minuto al otro, es el mejor camino para sostener los acuerdos y alcanzar lo que los toltecas llaman “El Cielo en la Tierra” A demás, tu mejor esfuerzo es lo único que podéis dar con total responsabilidad, actitud de gozo y entrega; y eso es exactamente lo que se requiere para alcanzar la Maestría.
VUELVE……SIEMPRE …A COMENZAR…..
Vuelve a empezar
Aunque sientas el cansancio;
aunque el triunfo te abandone;
aunque un error te lastime;
aunque un negocio se quiebre;
aunque una traición te hiera;
aunque una ilusión se apague;
aunque el dolor queme los ojos;
aunque ignoren tus esfuerzos;
aunque la ingratitud sea la paga;
aunque la incomprensión corte tu risa;
aunque todo parezca nada;
¡VUELVE A EMPEZAR!
¿Te has puesto a pensar que este día no volverá?, será único e irrepetible. Lo que hoy hagas será un paso más en la construcción de tu vida. Si pierdes este día en cosas vanas y sin sentido retrasaras cosas buenas y bellas, entorpecerás el camino que Dios tiene para ti. Quizá sea hoy un día determinante donde estamos escribiendo la historia, que es también nuestra historia. No hagas hoy cosas de las que mañana te avergonzaras. Hay dos días en cada semana en los que no nos debemos preocupar. Dos días que se deben guardar libres de miedo y ansiedad. Uno De Esos Días Es Ayer. Ayer con sus equivocaciones y pesares, faltas y confusiones, sus dolores y tristezas. Ayer ha pasado para siempre, fuera de nuestro control. Todo el dinero del mundo no podría cambiar ni una cosa que hayamos hecho, ni podemos borrar una palabra. Ayer ya paso. El Otro Día Sobre El Que No Debemos De Preocuparnos Es Mañana: Mañana, con sus posibles adversarios, sus problemas, sus promesas grandes y sus pequeños logros. Mañana volverá a salir el sol, ya sea en esplendor o detrás de una mascara de nubes, pero subirá. No tenemos parte en el mañana, pues aun no ha nacido. Y Solo Queda Un Día: Hoy Cualquier hombre puede pelear la batalla de un solo día. Cuando nos cargamos con esos horripilantes pensamientos para el ayer y el mañana, entonces nos derrumbamos. No es la experiencia de hoy lo que lastima a los hombres, sino la amarga culpa, algo que sucedió ayer y el miedo de lo que traerá el mañana. Vivamos pues, tan solo un día a la vez, y dejemos confiadamente a Dios todo lo demás. Basta recordar: "Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal". (Mateo 6:34). Nuestras acciones determinan nuestro destino, somos como constructores de nuestro porvenir. Siembra hoy semillas buenas, así cosecharás buenos frutos, rechaza hoy el odio, la amargura y el resentimiento. Recuerda siempre que al final de todo solo hay dos alternativas para una vida eterna... o eternamente con Dios o eternamente con Satanás. Hoy es día de perdonar, de pasar por alto las ofensas. Si alguien te hirió, comprende que todos somos capaces de herir y que nadie es perfecto. ¿Sabes que hacen los halcones cuando los cuervos quieren atacarlo? Comienzan a volar en círculos remontado a una altura cada vez mayor y llegan a tanta altura... tan alto, pero tan alto, que los cuervos ya no pueden llegar, porque su naturaleza no les permite llegar allí. Así debe ser nuestro corazón, como los halcones, cuando el ataque de las falsas acusaciones, el odio, el rencor y las malas intenciones te quieran atacar, toma fuerzas y levanta tu espíritu tan cerca de Dios que no puedas hacer otra cosa que amar y perdonar, no dejes tu corazón en la bajeza, en la oscuridad de un mundo sanguinario; no hagas de la venganza tu defensa. Recuerda que la falta de perdón esta ligada con la arrogancia, cuando nos equivocamos la mejor actitud es la humildad de corazón y debemos decir: "Si, me equivoque, perdona" esta actitud te libera, te mantiene en paz. No hay paz para la soberbia. Seamos sabios y entendamos que cualquiera se puede equivocar. Si quieres aprovechar bien este día, comienza por estar libre interiormente, porque con heridas no podremos edificar cosas buenas, las ataduras del pasado nos estancan. Si sientes que tu vida esta llena de estas ligaduras, tal vez sea bueno comenzar a desatarlas de a una, es un proceso, tal vez no se desaten todas de una vez, pero comienza hoy, no sigas sufriendo, no sigas tratando de ocultar, no sigas precipitado y aturdido por una vida de afanes, llena de apuros. ¿Qué estas sembrando?, ¿ansiedad?, ¿afán por ser más rico?, ¿egoísmo?, ¿venganza?, ¿rivalidad?, recuerda que todo lo que el hombre siembra eso también cosechara. Te rogaría hicieras una pausa y trates de usar toda tu imaginación en lo siguiente: Supón que estas en el último día de tu vida, ponte en ese momento. ¿Qué crees que pasará? Cierra tus ojos... ¿qué ves?, medítalo... piénsalo... en ese día ya no se podrán enmendar muchas cosas, a lo mejor ni una, tal vez sea tarde, muy tarde. Ahora piensa y respóndete ¿Cuándo será ese día?... No lo sabes, pero si sabes que llegara. Pero te tengo una noticia buenísima... Todavía estas a tiempo de llegar a ese día y de sentirte henchido... rebosante. No siembres hoy lo que mañana no quieras cosechar, puede ser tarde y ese día será inevitable. El pasado ya paso, no podemos hacer mucho y el futuro es incierto, solo tenemos control sobre acciones presentes, ocupémonos de hoy. No vivas en el pasado, pero tampoco en el futuro, mientras planeas tu futuro no olvides que hay un presente. Cada día trae su propio afán. El Hoy se realiza cada día y es el día de actuar, de corregir, de reencausarnos y arrepentirnos. Si aun hay cosas que sientes, no puedes superar, si los problemas te han derribado, entonces es hora de levantar tus ojos al cielo, es hora de mirar hacia el gran hacedor de la historia , el rey de los siglos, invisible a los ojos naturales, pero visible a nuestro espíritu inmortal. Al único y sabio Dios, creador de todas las cosas. Aquel que conoce tu mente y tu corazón y habita en luz inaccesible, a aquel que es Señor del cielo y de la tierra y que tiene su trono en dos lugares principales: uno es en las alturas de su reino eterno y otro lugar es en los corazones humildes y sencillos, en los pobres de espíritu, en los que quebrantaron su orgullo y saben que en él hay una respuesta; una bella respuesta que te la voy a decir, el nombre de esa respuesta es una persona y esa respuesta se llama Jesús, si, Jesús el Hijo de Dios. Nunca lo olvides, si algo tienes que recordar, es esto: Jesús te ama. Nunca lo olvides: Jesús te ama. No endurezcas el corazón. Aquel que ha logrado marcar al mundo de tal manera que nos referimos a la historia antes y después de Él, (AC y DC) también puede dar un vuelco a tu corazón y marcarte para darte su vida, su amor, su camino y su salvación. Ven a Jesús, si quieres una vida mejor, no lo dudes... ven a Jesús amigo... Ven a Jesús. Esto no es hueca filosofía, ni absurdo fetichismo, ni religiosidad hipócrita, es la verdad que puede cambiar tu vida. Cada día tiene su propio afán y si nos trae cosas buenas elevemos una oración al Cielo de agradecimiento; si nos trae cosas "malas" (que nada es malo, todo depende de cómo se mire), también, elevemos la misma oración de agradecimiento, esta vez por la cruz del día, que bien vivida, nos abrirá las puertas del cielo. Así, pues que al planificar nuestras vidas, día a día, tengamos la libertad de espíritu de poner TODO en manos de Dios y dejar que las cosas pasen según Su Voluntad. Jesús dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida y nadie puede llegar al Padre si no es por mí." Juan 14:6 Recomendación práctica para el día de Hoy: ¿Alguna vez se ha sentido muy preocupado al punto de no poder dormir bien o desconcentrarse en el trabajo o estudios? Descanse en el Señor. Empiece a hablar en fe declarando con su boca y creyendo en su corazón que Dios resolverá todas sus necesidades económicas, de salud, trabajo o lo que sea. Practique la generosidad en medio de la escasez. Por amor que jesus nos tiene…..




















Comentarios recientes