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LAS PROFESIAS,,
Todos los profetas y santos de Dios han traído mensajes de amor. Ninguno ha pensado de que la guerra y el odio sean buenos. Todos están de acuerdo en decir que el amor y la bondad son los mejores.
El amor se manifiesta con hechos, no sólo con palabras; éstas solas no tendrían ningún efecto.
¡Caminemos todos en este divino poder de amor¡. Reflejando este amor luminoso, hombres y mujeres, uniendo sus corazones, y vivir para siempre dentro de la irradiación de este amor ilimitado: El amor de Dios.
Ese amor debe existir siempre y debe prevalecer para poder eliminar las condiciones desiguales de vida entre nosotros.
Verdaderamente, habiendo algunos con abultada riqueza, y otros lamentablemente pobres, se hace necesario una nueva organización para mejorar y regularizar tal estado de cosas.
Es importante poner límite a las riquezas y es también de importancia limitar la pobreza. Cualquier extremo es negativo. Si es de justicia que un empresario posea una gran fortuna, también es justo que sus empleados tengan los medios suficientes para poder vivir.
Un financista con riquezas grandes no debería existir si cerca de él hay una persona de extrema miseria. Cuando vemos que la pobreza alcanza los límites del hambre, es una signo seguro de que en alguna parte exista tiranía.
Por ello, los hombres y las mujeres del mundo, deben tomar conciencia de este asunto y no demorar por más tiempo, las modificaciones de las condiciones que causan miseria y la cruel pobreza a un gran número de gentes..
Los ricos deben dar una parte de su abundancia, deben tener el corazón menos duro y cultivar una compasiva inteligencia, pensando en aquellos infelices que carecen de lo más necesario para la vida. Debemos tener en cuenta lo que dice el Señor: “Porque donde está tú tesoro, ahí también estará tú corazón”
Los miembros de los gobiernos deberían sujetarse a la ley divina, que da igual justicia para todos, cuando hagan planes para gobernar sus pueblos. Los derechos generales de la humanidad deben ser preservados y protegidos. Deberán establecerse leyes especiales, que traten de las condiciones extremas de la riqueza y la pobreza. Esta es la única manera de abolir lo superfluo de la riqueza exagerada, así como la desmoralizadora y degradante pobreza. Hasta que esto no sea un hecho no se habrá obedecido la ley de Dios, y por lo tanto, no caminamos en su amor.
¡Qué poder es el amor de Dios¡. Es el más grande y el más maravilloso de todos los poderes vivientes. ¡No hay nada más superior, ni más sagrado que el amor de Dios¡. Este da salud al enfermo, bálsamo al herido y consuelo al mundo entero y sólo por él, puede el hombre y la mujer, alcanzar la vida eterna.
Fue el amor de Dios el que guió a Abraham hacia Isaac y Jacob; el que fortaleció a José en Egipto y dio a Moisés, valor y paciencia.
Por medio del amor de Dios, nuestro Señor Jesucristo, fue enviado al mundo para que con sus vida perfecta, de sacrificio a sí mismo y devoción, muestre , a los hombres y mujeres, el mensaje de la vida eterna.
En el mundo terrenal no existe poder mayor al del amor.. Cuando el corazón del hombre o de la mujer, está ardiendo en la llama del amor hacia Dios, está listo para sacrificarlo todo, hasta su vida. En el evangelio está escrito: “Dios es amor”
¡Espero que cada uno de nosotros, se convierta en una lámpara brillante, siendo la llama de la misma el amor de Dios! ¡Entonces nuestro mundo, se irá vistiendo con un nuevo ropaje en el esplendor del amor de Dios, y será un nuevo amanecer de una nueva creación! ¡Entonces las bendiciones del más misericordioso, será derramada sobre las personas y se elevará hacia una nueva vida!
No hay que permitir que lo que pertenece al cuerpo, oscurezca la luz celestial del espíritu, para que, por la divina gracia, caminando en plenitud, poder entrar con los hijos de Dios en su reino eterno.
No olvidemos que, la eterna misericordia de Dios es inconmensurable. El ha escogido siempre ciertas almas, sobre las cuales ha derramado la divina bondad de su corazón, cuyas mentes ha iluminado con la luz celestial, a quienes él ha revelado, los sagrados misterios y conservado con toda claridad ante sus ojos el espejo de la verdad. Estos son sus discípulos de Dios. Nosotros que somos sus ovejas, podemos ser también sus discípulos. Los tesoros de Dios son inagotables….Dice el Señor: “Yo soy el buen pastor; conozco las mías y las mías me conocen a mí, Así como me conoce el padre, también yo conozco al padre, y yo doy mi vida por mis ovejas”
Por lo tanto, debemos esforzarnos y seguir las enseñanzas de las sagradas escrituras, ordenando nuestras vidas para que, siguiendo los ejemplos que hemos recibido, podamos convertirnos en los santos del altísimo.
“Entren por la puerta angosta, porque la puerta ancha y el camino amplio conducen a la perdición y muchos entran por ahí. Angosta es la puerta, y estrecho el camino que conducen a la salvación, y son pocos los que dan con él”
DISCURSO DE Barack Obama Desayuno Nacional de la Oración 5.02.09 - Washington, DC
"Buenos días… Michelle y yo nos sentimos honrados al compartir con ustedes nuestra plegaria de esta mañana. Sé que este desayuno tiene una larga historia en Washington, y como la fe ha sido siempre una fuerza orientadora en nuestra vida familiar, nos sentimos como en casa, y esperamos mantener esta tradición activa durante el tiempo en que estemos aquí.
Es una tradición que según me han contado, comenzó en la ciudad de Seattle. Transcurría el momento culminante de la Gran Depresión, y la mayoría de la gente se encontraba sin trabajo. Muchos cayeron en la pobreza. Algunos lo perdieron todo.
Los líderes de cierta comunidad hicieron todo lo posible por aquellos que estaban sufriendo en aquel lugar. Y luego decidieron hacer algo más: comenzaron a rezar. Independientemente de cuál fuera la parcialidad o afiliación religiosa a la que perteneciera cada uno. Simplemente se reunieron una mañana como hermanos y hermanas para compartir una comida y para hablar con Dios.
Esos desayunos rápidamente se diseminaron por todo Seattle, y luego por distintas ciudades y pueblos a través de América, hasta llegar a Washington. Y poco tiempo después que el Presidente Eisenhower pidiera a un grupo de Senadores si podían acompañarlo en su desayuno de oración, se convirtieron en un evento nacional.
En el momento actual, al ver aquí presidentes y dignatarios de todas partes del mundo, se me hace evidente que ésta es una de las raras ocasiones que aún es capaz de reunir a gran parte del mundo en un momento de paz y buena voluntad.
Cuento esta historia porque con demasiada frecuencia hemos visto que se utiliza la fe como herramienta para dividir a unos de otros; como una excusa para el prejuicio y la intolerancia. Se han emprendido guerras. Se han ejecutado inocentes. A lo largo de los siglos, religiones enteras han sido perseguidas, siempre en el nombre de lo que se cree correcto.
Sin duda la misma naturaleza de la fe muestra que nuestras creencias nunca serán iguales. Leemos diferentes libros. Seguimos diferentes mandatos. Estamos suscritos a diferentes relatos acerca de cómo fue que llegamos aquí, y adonde iremos luego. Y algunos no profesan absolutamente fe alguna.
Pero independientemente de aquello en que elijamos creer, recordemos que no existe ninguna religión cuyo credo central sea el odio. No existe Dios que consienta la eliminación de seres humanos inocentes. Esto lo sabemos muy bien.
Sabemos también que a pesar de nuestras diferencias, hay una ley que vincula a las grandes religiones. Jesús nos dijo “ama a tu prójimo como a ti mismo”. La Torah ordena: “aquello que sea malo para ti, no lo hagas a tus semejantes”. En el Islam, hay una enseñanza que afirma: “ninguno cree realmente hasta que desea para su hermano lo mismo que desea para si”. Y lo mismo vale para los Budistas, los Hinduistas, los seguidores de Confucio y para los humanistas.
Es, por supuesto, la Regla de Oro, la propuesta que nos invita a amarnos, a entendernos, a tratar con dignidad y respeto a todos aquellos con quienes compartimos un breve momento en esta tierra.
Es una regla antigua, una regla simple, pero también uno de los mayores desafíos. Porque pide de cada uno de nosotros que tomemos responsabilidad por el bienestar de gente que tal vez no conocemos ni admiramos y con quienes tal vez no coincidimos en todo.
A veces, nos pide que nos reconciliemos con acérrimos enemigos, o que resolvamos viejas disputas. Y eso requiere una fe activa, vital, y fervorosa. Requiere no sólo que creamos, sino que actuemos, para dar algo de nosotros para beneficio de otros y la construcción de un mundo mejor.
De este modo, la fe particular que nos motiva puede promover un bien mayor para todos. En lugar de separarnos, nuestras variadas creencias pueden unirnos en la intención de alimentar al hambriento y confortar al afligido; en la intención de llevar paz donde hay conflicto y reconstruir lo que ha sido roto; para levantar a aquellos que han caído en un tiempo de dificultad...
...En un mundo que se hace más pequeño cada día, tal vez podamos ir dejando afuera a las destructivas fuerzas del fanatismo, haciendo lugar para el sano poder del mutuo entendimiento.
Esta es mi esperanza. Esta es mi plegaria.
Creo que este beneficio es posible porque mi fe me dice que todo es posible, pero también creo en base a lo que he visto y he vivido.
No me crié en una casa particularmente religiosa. Tuve un padre que nació musulmán pero se volvió ateo, abuelos metodistas y bautistas no practicantes, y una madre que no creía en la religión organizada, a pesar de ser la más bondadosa y espiritual persona que jamás he conocido. De niño ella me enseño a amar y a comprender, y a tratar a otros como quisiera que me trataran a mí.
No me convertí en cristiano sino muchos años después, cuando me trasladé a la Zona Sur de Chicago luego de la secundaria. No fue por adoctrinamiento ni por una súbita revelación, sino porque pasé mes tras mes trabajando con gente de la iglesia que simplemente quería ayudar a los vecinos que estaban pasando por un mal momento, sin tomar en cuenta qué aspecto tenían, o de dónde venían, o a quién dirigían sus oraciones.
Fue en esas calles, en esos vecindarios, donde por primera vez sentí el espíritu de Dios llamándome. Fue allí donde me sentí llamado para un propósito superior, Su propósito.
En diferentes caminos y de diferentes formas, es ese espíritu y esa sensación de propósito lo que guió a los amigos y vecinos de aquel primer desayuno de oración en Seattle, hace tanto tiempo, en otro período de prueba para nuestra nación. Es lo que guía a amigos y vecinos de tantas naciones y confesiones hacia aquí el día de hoy.
Venimos a compartir el pan y a dar gracias y a buscar orientación, pero también a fortalecer nuestra dedicación a la misión de amor y servicio que yace en el corazón de toda la humanidad. Como San Agustín dijo una vez: “Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti”.
Así que recemos juntos esta mañana de febrero, pero trabajemos juntos también todos los días y meses que tenemos por delante. Porque es sólo a través de la lucha y el esfuerzo común como hermanas y hermanos, que cumpliremos nuestros mayores destinos como criaturas amadas de Dios. Les pido que se unan a mi en ese esfuerzo, y también les pido que recen por mi, por mi familia, y por la continua perfección de nuestra unión. Gracias" (Barack Obama).
La soberbia y la discriminación productos de la necedad
La discriminación es un fruto de la soberbia. La soberbia crece por la necedad. La necedad de la discriminación es el resultado de cultivar razonamientos egoístas sin confrontarlos con cuestionamientos tan elementales como los presentados por el apóstol Pablo (y que el mismo responde): “¿Qué te hace superior? ¿Quién te distingue? ¿Quién te da privilegios sobre los demás? No hay nada que te haga más importante que otros. ¿Qué tienes que no hayas recibido? Todo lo que tienes lo has recibido de Dios. Y si todo se lo debes a él, ¿por qué presumes, como si lo hubieras conseguido tú solo?” Hay quienes se jactan de su apellido, de su raza… ¿Quién les engañó que ciertas combinaciones de letras podrían hacerlos mejores que otros? ¿La tradición familiar? ¿Alguien, alguna vez decidió el lugar y la familia en la cual nacer? ¿Acaso esto es fruto de algún esfuerzo loable? “De suerte naciste allí” dirían unos. “La providencia divina” diremos los cristianos. En ningún caso es algo para atribuirse mérito alguno. Aun así, el blanco desprecia al cholo, el cholo al negro, y el negro al que es más negro… Soberana estupidez. ¿Acaso la cantidad de pigmento en la piel hace superior a alguien? Después de todo, ¿quién tiene potestad para escoger nacer con un determinado color de piel, sexo, o ser serrano, costeño o selvático? Simplemente tenemos diferentes ropajes de carne, distintos hábitos culturales. Por lo demás somos iguales. Señoritas que se envanecen por su belleza, pensando que por ello merecen tratos preferenciales, y se ríen de aquellas que no tuvieron la inteligencia de “escoger” tal gracia… Jóvenes que en su soberbia faltan el respeto a los ancianos, creyendo tontamente que caminarán por siempre erguidos, fuertes, sin necesidad de ayuda… ¿Es sensato jactarse del agua que se retiene en las manos? ¿Puede acaso alguien retener el tiempo, la vitalidad y belleza que Dios le da? (Disfrútalo con humildad. Es temporal). Otros se llenan de soberbia por sus logros… Médicos que ni siquiera saludan a sus pacientes; ingenieros que tratan con insultos a sus obreros; autoridades, gerentes, negociantes que desprecian a los que no son de su “estatus”. Y claro, dicen “yo me quemé las pestañas”, “yo trabajé duro”, “yo sí aproveché las oportunidades”; y por supuesto que lo hicieron; mientras otros vagaban ellos se esforzaban. Son un ejemplo a seguir. Ahora ven recompensados sus días de trabajo y desvelos con reconocimiento y dinero… pero, ¿eso les da derecho de despreciar a los demás?... ¿Quién les dio esas oportunidades y esas fuerzas? ¿Quién les dio esa habilidad o ese coeficiente intelectual? ¿Acaso no ha sido Dios? ¡Cuidado!: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu”. Dios nos da la vida. Él sustenta este universo. Todo lo bueno proviene de Él. Reconocer esto nos provee de un corazón agradecido, y sobre todo humilde que evitará nuestra futura caída y quebrantamiento, y nos ayudará a rechazar la soberbia y cualquier tipo de discriminación. La discriminación es cruel, injusta y perjudicial. Desune a la familia, a la sociedad, al país; origina resentimientos, discordias; retrasa el desarrollo. Las penas que imponen las leyes antidiscriminatorias buscan no sólo hacer justicia, sino enseñar, corregir, propiciar una sociedad de mayor respeto; porque no debemos conformarnos con prohibir, “reprimir” la discriminación (de tal manera que no se exprese en público lo que se dice en casa o entre amigos); sino que la solución debe ser, como lo enseñan las Escrituras: Revestirnos de humildad…

FELIZ DIA DE LA MADRE,,,,,ESTE DOMINGO 13 DE MAYO 2012.... A TODAS LAS MADRES MUCHAS FELICIDAD Y UN BELLO DIA JUNTO A SUS HIJOS...LE DEJO AQUI UNOS REGALOS PARA USTED,,EN POWER POINT,,,(SI ESTA BLOQUEADO ABRIR EN OTRA PESTAÑA)....NO FALTAN LOS MALA LECHE....HIJO DE QUE MADRE SERAN ESOS......
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LA PAZ…
El mundo actual está sediento de paz y el camino hacia la paz es la cultura de los valores.
Los valores humanos son pues, los fundamentos éticos y espirituales que constituyen la conciencia humana.
Necesitamos ahora de una nueva concepción que represente el deseo del ser humano, cansado de tener y no de ser, de estar mal consigo mismo sin saber por qué. Empezamos a repetir mas las preguntas que siempre abrumaron al Espíritu humano: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy?
Estar en paz con nosotros, es encontrar la forma de ligar lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos. Estar en paz con el prójimo es entender que el prójimo, como nosotros busca la dicha, la paz y la autorrealización.
El hombre o la mujer que desee progresar hacia lo divino tiene que recorrer un largo camino, en cuyo transcurso a de escoger entre el bien y el mal, evolucionando y cultivando su entendimiento y edificando su carácter, haciéndole salir de su ignorancia del inmoral estado del pecado para colocarle en el nivel alcanzado por el nuevo hombre o mujer renovado espiritualmente.
Quien sabe superarse y perseverar en la fe, es un triunfador de ventaja, es siempre el auténtico luchador que con su dinamismo y entusiasmo va creando y forjando sublimes iniciativas de renovación espiritual que proyectan : Luz, comprensión y amor.
Cuando vemos con los ojos del corazón despertamos para lo que es real y verdadero en la existencia y nos permite vivir como seres humanos. La apertura del corazón desarrolla reverencia, veneración, respeto, compasión y capacidad de servir amorosamente.
Es en nuestro corazón, donde nuestro Señor Jesucristo quiere hacerse presente, para llevarnos a vivir la fe y a experimentar su resurrección
Sigamos la luz de la verdad y Dios nos fortalecerá con su Espíritu Santo para que podamos vencer las dificultades, destruir los prejuicios que causan odios y separaciones entre los hombres en el mundo.
Dejemos que nuestros corazones se llenen con el gran amor de Dios, dejemos que todos los sientan; todos los hombres y mujeres son hijos de Dios y todos tienen derecho a participar de la bondad divina.
Un hombre o mujer encaminado hacia la verdad , es el que tiene el corazón fraternal, el que no concibe su felicidad separada de la felicidad de otros, el que permanece unido al conjunto, marcha en su fila y ama a la humanidad, como ama a su familia y a su patria, con todo el amor de sus entrañas y todo su potencial de sacrificio.
Un hombre o mujer encaminado hacia la verdad, es el que procura gobernarse, no según sus pasiones, sus intereses o capricho y la violencia de otro, sino bajo la ley de la justicia y del amor.
Un hombre o mujer encaminado hacia la verdad, es el que sabe morir en sus principios cristianos, que comprende que renovar su vida no es perderla, sino salvarla, es pasar de lo efímero a lo eterno.
La fe en nuestro señor Jesús muestra el amor divino de Dios, los invita a convertirse en sus verdaderos hijos, los invita a vivir el evangelio para llegar a la pureza. Esa pureza que no se encuentra solamente, en ésta o aquella práctica u actitud, sino aquella que consiste en una disposición del corazón que nos hace más humildes y pequeños ante los ojos de Dios concientes de nuestras debilidades y confiados en su bondad infinita.
Es mi deseo, que las líneas subsiguientes les ayuden a dar el paso para acercarse al Señor Jesucristo. El a su vez les acercará a la paz, al amor, a la reconciliación y a la unión con todas las personas: hermanos y hermanas, creciendo juntos hasta formar la gran familia del pueblo de Dios.
Trabajemos con fe. La sinceridad y el amor conquistarán el odio. Hay que permitir que nuestros corazones se llenen de persistentes deseos para que la tranquilidad y la armonía circunden al mundo entero.
Luchemos y trabajemos para este glorioso fin; que seamos fieles en el fortalecimiento del conocimiento de la verdad, que encierran las sagradas escrituras, y como elegidos de Dios con alegre voluntad y obediencia llevando a efecto su deseo supremo: de acercarnos unos a otros con amor.
¡Trabajemos! Trabajemos con todas nuestras fuerzas, hay que difundir la palabra de Dios entre los hombres y mujeres; enseñemos a los presuntuosos a volverse humildes hacia Dios, a los pecadores a no pecar más y esperar con alegre expectación la llegada de nuestro Señor Jesucristo.
Debemos tener: fe, paciencia, valor y triunfaremos , porque Dios está con nosotros….
LA ENFERMEDAD..
Hay dos causas de las enfermedades: la una material y la otra espiritual. Si la enfermedad es del cuerpo, es necesario un remedio material, si es del alma un remedio espiritual.
Porque, así como el cuerpo del hombre y de la mujer dependen para sus vidas de los rayos del sol; las virtudes celestiales no pueden crecer en el alma, sin los rayos del sol de la verdad en Jesucristo Nuestro Señor.
El calor y el frío del cuerpo no pueden afectar el alma, porque éste recibe su calor intenso del amor de Dios.
Frecuentemente vemos a hombres y mujeres enfermos, pobres, vestidos miserablemente y sin medio de vida, pero fuertes espiritualmente. No obstante los sufrimientos de su cuerpo, su espíritu está libre y sano; También cuan a menudo vemos a un hombre rico, físicamente fuerte y sano, pero con el alma mortalmente enferma.
Dios es el médico más compasivo, quien sólo, tiene el poder para dar la verdadera salud. Todos los seres humanos dependen de Dios, aunque sea muy grande su sabiduría, su poder o independencia.
Si el hombre y la mujer miran hacia el mundo que lo rodea, se convencen de que todas las cosas creadas dependen y son cautivas de las leyes de la naturaleza.
El hombre, sólo, por su poder espiritual, ha podido librarse y elevarse sobre el mundo material y someterlo.
Sin la ayuda de Dios el hombre y la mujer, son como los animales irracionales que perecen, pero Dios los ha dotado, le ha dado , un poder tan maravilloso, que pueden mirar siempre hacia arriba y recibir entre otros dones y carismas, la salud de su divina bondad, por ello afirmamos: “La salvación de los justos viene del Señor, fortaleza suya en tiempos de angustia. El Señor los ayuda y los libera, y los salva porque confiaron en él”
Hay que entender, el alma es inmutable, indestructible. El progreso y desarrollo del alma, las alegrías y las penas de la misma, son independientes del cuerpo físico.
Si alguna persona nos causa alegría o dolores, si un amor resulta verdadero o falso, el alma es la afectada.
Si nuestros seres queridos están lejos de nosotros, es el alma la que sufre, y las penas y dolores del alma pueden repercutir en el cuerpo. Así, cuando el alma se alimenta de las virtudes sagradas, entonces el cuerpo está alegre; si el alma cae en pecado, el cuerpo está atormentado.
Cuando encontramos: sinceridad, constancia, fidelidad y amor nos sentimos felices; pero si encontramos mentira, infidelidad y engaño nos sentimos desgraciados.
Todas estas cosas pertenecen al alma y no son enfermedades del cuerpo. Por esto vemos claramente que el alma, lo mismo que el cuerpo tiene su propia individualidad. Pero, si el cuerpo sufre algún cambio, el alma no es necesariamente afectado. Aunque la muerte destruya el cuerpo del hombre o de la mujer, no tiene poder sobre el alma; éste es eterno, indestructible, sin principio y fin.
Tocante al alma del hombre y de la mujer después de la muerte, ésta queda en el grado de pureza al cual ha evolucionado durante la vida en el cuerpo físico, y después que está libre del cuerpo, se sumerge en la vida eterna.
Desde el momento que el alma deja el cuerpo y llega al mundo celestial (cielo), su evolución es espiritual, y dicha evolución es: el acercamiento hacia Dios.
Entre nosotros, mientras estemos vivos, la verdadera felicidad depende del bien espiritual y de mantener el corazón siempre abierto para recibir los dones y carismas, por medio del Espíritu Santo. Por esto, es que la espiritualidad es el don más grande que recibimos de Dios y “Vida Eterna” significa “Volverse a Dios”, y podemos decir: “ En Dios sólo descansa el alma mía, de él viene mi esperanza, mi salvación, mi roca sólo es él, mi fortaleza, no he de vacilar”
Hay que tener presente, por lo tanto, cuando la enfermedad es ligera, cualquier remedio es suficiente para curarla, pero cuando la enfermedad es aguda, extrema y llega ha convertirse en epidemia, entonces, deberán usarse medicamentos eficaces por el médico divino: Dios.
¡Todo está en las manos de Dios, y sin él no puede haber salud para nosotros!
“Confía en Dios sin reserva alguna; no te apoyes en tu inteligencia. En todas tus empresas tenle presente, y él dirigirá tus pasos. No te tengas por sabio; teme a tu Dios…
y huye del mal; esto será medicina para tu cuerpo y refrigerio para tus huesos”
LAS ENSEÑANZAS CRISTIANAS…
El profeta Abraham apareció en el Oriente. En el Oriente surgió el profeta Moisés para dirigir y enseñar a su pueblo. En el Horizonte Oriental surgió nuestro Señor Jesucristo.
Es decir, de acuerdo a las sagradas escrituras, los grandes modelos espirituales surgieron del mundo o senda Oriental. Y aún cuando el sol de Nuestro Señor Jesucristo apareció en el Oriente, su resplandor y apogeo fueron evidentes, en el mundo o senda Occidental, en donde fue más apreciado el fulgor de su gloria. La divina luz de su enseñanza brilló con mayor fuerza en el mundo Occidental, donde se acrecentó con mayor rapidez que en la tierra de su origen.
En estos momentos (actualmente) el Oriente necesita progreso material y el Occidente necesita fortalecer los ideales espirituales. Es necesario que el Oriente y el Occidente deban unirse para darse uno al otro lo que les hace falta.
Esta unión, tendría como fin, conseguir una verdadera civilización, donde lo espiritual se expresaría y se llevaría a cabo en lo material.
Recibiendo en esta forma uno del otro, se establecería la gran armonía; todos los pueblos estarían unidos, se alcanzarían vínculos firmes y el mundo terrenal se convertiría en un brillante espejo en donde se reflejarían los dones de Dios : “Pues todos aquellos a los que guía el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios”
Todos nosotros, las naciones en general, debemos trabajar día y noche, con todo nuestro corazón y toda nuestra alma para llevar a cabo este gran ideal o gran fin, y cimentar la unidad entre todas las naciones de la tierra. Cada corazón, será renovado, los ojos se abrirán, el poder más grande nos será otorgado y la felicidad humana quedará asegurada, Dice el Señor: “Ustedes serán mis verdaderos discípulos, si guardan siempre mi palabra; entonces conocerán la Verdad y la Verdad los hará libres”
Cuando el hombre o la mujer encuentran alegría en un lugar, vuelve a ese mismo lugar en busca de más alegría. Cuando un hombre o mujer ha encontrado oro en una mina vuelve a esa mina para buscar más oro.
Esto demuestra la fuerza interna y el instinto natural que Dios ha dado al hombre y a la mujer, y el poder de energía vital nacida en cada uno.
El Occidente ha recibido siempre iluminación espiritual del Oriente. El canto del reino siempre se ha dejado oír primero en el Oriente pero en el Occidente al alcanzar mayor volumen el sonido, estalla en los oídos.
Nuestro Señor Jesucristo surgió como una estrella luminosa en el cielo Oriental, pero la luz de su enseñanza brilló, brilla y brillará con más perfección en el Occidente.
Podemos, entonces, indicar que, el poder del Espíritu Santo, las enseñanzas contenidas en las sagradas escrituras, han sido dadas al género humano. Por el poder del Espíritu Santo, la vida eterna está al alcance de los hijos del hombre. A través del Espíritu Santo, la gloria divina de nuestro Señor Jesucristo seguirá resplandeciendo desde el Oriente al Occidente, conforme a su palabra: “El que conoce mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama. Y mi padre amará al que me ama a mí, y yo también lo amaré y me mostraré a él ..
Quiero que comprendan, que el progreso material y el progreso espiritual son dos cosas completamente distintas, y que sólo si ambos progresos marchan de acuerdo espiritualmente, podrá lograrse un progreso real y efectivo para que reine en el mundo la más grande paz.
La guerra y el latrocinio con todas sus crueldades, son abominadas por Dios y traen consigo su propio castigo, porque Dios, que es sublime amor es también Dios de Justicia y cada hombre y mujer, recogerá inevitablemente lo que ha sembrado.
Cuando reine una justicia perfecta en todos los países del Oriente y Occidente, entonces la tierra se convertirá en un lugar de belleza.
La dignidad y la igualdad de todos los hijos de Dios será reconocida, el ideal de la solidaridad de la raza humana, la verdadera hermandad del hombre se realizará y la luz verdadera, en nuestro Señor Jesucristo, iluminará las almas de todos los seres humanos.
“Ustedes, al contrario, son una raza elegida, un reino de sacerdotes, una nación consagrada, un pueblo que Dios eligió para que fuera suyo y proclamara sus maravillas” …

QUIENES SON LOS SANTOS…
Son los héroes de cada día. Héroes de la Fe y del Amor. La santidad cristiana no es una perfección levantada sobre virtudes abstractas. Entre el filósofo cristiano, que ordena su vida según una ética rigurosa, y el santo, hay una diferencia sustancial. El primero sirve a una idea, el segundo imita a una persona. El santo es la reproducción de Cristo. Pero los santos, como limitados, no pueden agotar el modelo que pretenden reproducir. Ya es mucho que nos den alguna faceta del mismo, algún rasgo saliente que nos recuerde a Cristo. No hay dos santos iguales como no hay dos hombres iguales. Lo que se hereda con la sangre y se adquiere con la educación no es lo mismo en cada hombre y en cada mujer. Sobre esta materia humana trabaja el Espíritu de Jesús, para que la fisonomía de cada santo y de cada santa conserve sus trazos característicos e inconfundibles, sin que resulte la reproducción en serie del mismo cliché. Los santos difieren sorprendentemente unos de otros, aunque todos conserven un aire de familia, que les viene de su parecido común con Jesús. Los santos no fueron estatuas. Vivieron, se movieron, conversaron y también, a veces, pecaron. Ante sus contemporáneos no siempre tuvieron aquella aureola que se les colocó el día de su canonización. Sus vidas pueden ejercer una saludable influencia sobre nosotros, estimulándonos a la santidad precisamente por el sistema pedagógico más eficaz: el ejemplo. Debemos conocerlos y amarlos para que nos enseñen y ayuden en el camino del seguimiento cristiano.
HOY ES EL MEJOR DIA DE MI VIDA
Hoy, cuando me levanté, repentinamente me di cuenta que este es el mejor día de mi vida. Ha habido ocasiones en que me he preguntado si podré "hacerla" el día de hoy... y lo he hecho.
Creo que esto es más que suficiente para celebrar. Hoy voy a celebrar la increíble vida que he tenido llena de bendiciones y aún con las adversidades que me han servido para hacerme más fuerte. Yo voy a vivir este día con la frente bien en alto y un corazón feliz. Me sorprenderé de los "simples" regalos que Dios me ha dado: una mañana tranquila, el sol, las nubes, los árboles, las flores, los pájaros. Hoy ninguna de estas minúsculas creaciones va a escapar de mi vista; hoy compartiré mi emoción por la vida con otra gente, voy a hacer sonreír a alguien. Voy a realizar un inesperado acto de bondad con alguien aunque no lo conozca. Hoy daré apoyo a alguien que se sienta deprimido. Le diré a los niños cuán especiales son y le diré a ese alguien que estoy al tanto de Él y le haré saber lo mucho que significa para mí. Hoy es el día que dejaré de preocuparme por lo que no tengo y empezaré a ser agradecido con Dios por todas las cosas maravillosas que me ha dado.
Tendré presente que la preocupación es solo una pérdida de tiempo porque mi fe en Dios y su Plan de divinidad me asegura que en un futuro todo estará bien. Y hoy antes de ir a dormir observaré la noche y elevaré mis ojos al cielo para admirar la belleza de las estrellas, la luna y elevaré una oración a Dios por esos magníficos tesoros. Cuando el día finalice y ponga mi cabeza en la almohada, agradeceré al Todopoderoso por el mejor día de mi vida y dormiré el sueño de un niño feliz, emocionado por la esperanza de saber que mañana será el mejor día de mi vida.
UN HERMANO ASÍ
A un amigo mío llamado David, su hermano le dio un automóvil como regalo de Navidad.
En nochebuena, cuando David salió de su oficina, un niño de la calle estaba caminando alrededor del brillante coche nuevo admirándolo.
-¿Es este es su coche señor?- preguntó. David afirmó con la cabeza.
- Mi hermano me lo dio en Navidad.
El niño estaba asombrado.
- Quiere decir que su hermano se lo regaló y a usted no le costo nada, Vaya me gustaría... -titubeo el niño-
Desde luego, David sabia lo que el niño iba a decir, que le gustaría tener un hermano así, pero lo que el muchacho realmente dijo estremeció a David de pies a cabeza.
- Me gustaría - prosiguió el niño - poder ser un hermano así.
David miro al niño con asombro, e impulsivamente añadió:
-¿Te gustaría dar una vuelta en mi auto?
-Oh si, eso me encantaría.
Después de un corto paseo, el niño volteo y con los ojos chispeantes dijo:
- Señor... ¿No le importaría que pasáramos frente a mi casa?.
David sonrió. Creía saber lo que el muchacho quería. Quería enseñar a sus vecinos que podía llegar a su casa en un gran automóvil, pero de nuevo, David estaba equivocado.
- ¿Se puede detener donde están esos dos escalones? - pidió el niño.
Subió corriendo y en poco rato David oyó que regresaba, pero no venía rápido. Llevaba consigo a su hermanito lisiado. Lo sentó en el primer escalón, entonces le señalo hacia el coche.
-Lo ves?, Allí esta Juan, tal como te lo dije, allí arriba. Su hermano se lo regaló de Navidad y a él no le costo ni un centavo, y algún día yo te voy a regalar uno igualito... entonces podrás ver por ti mismo todas las cosas bonitas de los escaparates de Navidad, de las que he estado tratando de contarte.
David, bajo del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero. El hermano mayor, con los ojos radiantes, se subió atrás de él y los tres comenzaron un paseo navideño memorable.
Esa Nochebuena, David comprendió lo que Jesús quería decir con: "Hay más dicha en dar..."
JESUS ME DICE…
Déjame caminar dulcemente en tu vida sin que mi presencia enturbie tu andar.
Déjame aliviar tu mente cansada yo conozco cada uno de tus pensamientos.
Déjame que te abrace para darte mi consuelo y que esto aumente tus propias fuerzas para continuar.
Déjame enseñarte la belleza de este mundo así compartimos la alegría de caminar juntos.
Déjame ser el viento que lleve el espíritu a tu morada y que mi presencia alumbre el mensaje que necesitas escuchar.
Déjame estar allí contigo para darte mis fuerzas porque sé como ayudarte a alcanzar los sueños que tanto anhelas.
Déjame ser el agua dulce que bebes porque sé como apagar la sed de tu alma.
Déjame estar en tu mente para que esto traiga la paz de tus pensamientos.
Déjame ser las flores que crecen libremente en tu jardín para rodearte de dulces fragancias y de néctar.
Déjame ser la quietud de tu mundo al anochecer porque comprendo tu necesidad de encontrar la calma.
Déjame estar allí para escuchar las palabras que salen de tus labios y el ESPÍRITU, interprete lo que tu corazón y alma me desea decir.
Déjame ser la sonrisa en tu mundo porque comprendo tu necesidad de sonreír.
Déjame estar allí cuando descubras el mundo porque sé que necesitarás valor y fe en tu alma para no desmayar.
Déjame ser tu inspiración y que esto te lleve a dejar todo tu amor redimido en mis manos que soy tu salvación.
Déjame morar dulcemente por tu corazón porque solo yo soy quien te puede dar tanto Amor.
Déjame ser las palabras de las canciones de amor porque sé que necesitas cantar con todo tu corazón.
Déjame estar allí, en la soledad de tus noches y jamás te sentirás solo
Déjame ser incondicional contigo porque sé que amas la libertad del ESPÍRITU.
Déjame ser quien comparta tus fracasos sin temores y que tu honestidad refleje todos mis amores.
Déjame ser aquel con quien compartas tu amor sin reserva ni medida que solo yo tenga el derecho a darte lo que necesitas en tu vida.
En otras palabras.... Déjame ser el dueño, amo y señor de toda tu vida...
TUS INTENCIONES ESTAN EN MANOS DE DIOS
Tus intenciones ya están en manos de Dios. Hoy no pienses más en el dolor, miedo, piensa que Dios está actuando en tu vida, no pongas obstáculos en tu mente, deja que nuestro Salvador actúe, no tengas miedo y verás los resultados.
Pronto cuando tú habras tu puerta y te digas a ti mismo... "Me alegraré, alabaré a mi Dios porque soy feliz, mi Dios está poniendo todo en su lugar; lento pero lo siento, Él sabe lo que me conviene a favor de mi vida. Gracias Jesús en ti Confio". Deja que se haga la voluntad de mi Padre y no la tuya. Dios sabe lo que hace, y cuándo viene la calma. No te desesperes. "Todo lo puedo con Cristo que me fortalece, Él me proveerá....

TUS INTENCIONES ESTAN EN MANOS DE DIOS
Tus intenciones ya están en manos de Dios. Hoy no pienses más en el dolor, miedo, piensa que Dios está actuando en tu vida, no pongas obstáculos en tu mente, deja que nuestro Salvador actúe, no tengas miedo y verás los resultados.
Pronto cuando tú habras tu puerta y te digas a ti mismo... "Me alegraré, alabaré a mi Dios porque soy feliz, mi Dios está poniendo todo en su lugar; lento pero lo siento, Él sabe lo que me conviene a favor de mi vida. Gracias Jesús en ti Confio". Deja que se haga la voluntad de mi Padre y no la tuya. Dios sabe lo que hace, y cuándo viene la calma. No te desesperes. "Todo lo puedo con Cristo que me fortalece, Él me proveerá"
Señor: te presento a mi amiga para que la bendigas, la cuides y le enseñes a vivir.
Tú que sabes lo que vive, lo que le preocupa, lo que siente, lo que piensa, lo que anhela, lo que le falta y lo que desea.
Tú que sabes cuando llora, cuando ríe, cuando esta en soledad, cuídamela, protégela, anímale a seguir adelante; acompáñala siempre.
A mi Señor, enséñame a presentir lo que siente dentro de ella,
a estar disponible cuando mas me necesite, a ser amable cuando mas necesite ser amada, a verla cuando necesite ser vista, a oírla cuando necesite ser oída, a darle seguridad cuando necesite seguridad, a cuidarla cuando necesite ser cuidada, a acudir cuando necesite de alguien, a ayudarla cuando necesite ser ayudada, a celebrar cuando necesite ser celebrada, a llorar cuando tenga necesidad de desahogarse, a sentirme orgullosa de ella y a aprender cuanto pueda de ella.
Porque Tu has sido, Señor, ¡el gran amigo incondicional de tantos! Yo pido hoy por mi amiga y por mí, por nuestra amistad y la relación que nos une, Bendícenos y acógenos con tu amor Esto te lo pido en el nombre de mi amiga y tu hijo amado Jesús.
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EL AGUILA Y LA TORMENTA
¿Sabías que un águila sabe cuando una tormenta se acerca mucho antes de que empiece?
El águila volará a un sitio alto para esperar los vientos que vendrán. Cuando llega la tormenta, extiende sus alas para que el viento las agarre y le lleve por encima de la tormenta. Mientras que la tormenta esté destrozando abajo, el águila vuela por encima de ella.
El águila no se escapa de la tormenta. Simplemente usa la tormenta para levantarse más alto. Se levanta por los vientos que trae la tormenta.
Cuando las tormentas de vida nos vienen - Y todos nosotros vamos a pasar por ello, podemos levantarnos por encima poniendo nuestras mentes y nuestra fe en Dios.
Las tormentas no tienen que pasar sobre nosotros. Podemos dejar que el poder de Dios nos levante por encima de ellas. Dios nos permite ir con el viento de la tormenta que trae enfermedad, tragedia, y demás cosas en nuestras vidas. Podemos volar sobre la tormenta.
Recuerda, no son los pesos de la vida que nos lleva hacia abajo, sino el cómo los manejamos.
Isaías 40:31 - "pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
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UN CORAZON LIBRE
Un corazón libre es la mejor compañía para un alma en paz.
Un corazón libre es aquel que no se aferra a su propio modo de hacer las cosas, que no se impacienta cuando las cosas no suceden como quiere.
Un corazón libre sabrá seguramente gozar de los consuelos espirituales pero no depende de ellos; y aceptará, al máximo de su capacidad, los problemas que se le presenten en lugar de los consuelos.
Un corazón libre no se ata tanto a planes y modos de orar, como para que cualquier cambio lo turbe y le cause ansiedad.
Un corazón libre no se apega a lo que él puede controlar.
Un corazón libre ruega a Dios que su nombre sea santificado, que venga Su Reino, que se haga Su Voluntad así en la tierra como en el cielo.
Porque si el nombre de Dios es santificado, si viene a nosotros Su Reino, si se hace Su Voluntad, un espíritu libre no necesita interesarse por ninguna otra cosa.

¿PORQUÈ MIENTES?
Mientras más se aparte tu boca de decir mentiras y también de las personas que te contaminan con sus mentiras, podrás vivir en plenitud de vida al saber que vives en la verdad. La mentira empieza como toda adicción o vicio. Al principio se dice una o dos ”mentiritas”, o una “inocente fantasía” repitiéndose cada vez con más frecuencia llegando a esclavizarnos de tal manera que resulta muy difícil librarse de ella. Siempre, una mentira va a llevarnos a otra mentira para cubrir la anterior y a otra para seguir cubriendo las anteriores llegando a un punto en el cual la mentira se vuelve automática y completamente fuera de control hasta llegar a cauterizar la conciencia. ¿Por qué o para qué mentimos? Algunas veces mentimos para cubrir nuestros errores, otras por vanidad, o sea, aparentar lo que no somos, otras por “piedad”, o lo hacemos para evitar problemas, conflictos o castigos, o porque hemos creado un mundo de fantasía que hay que alimentar diariamente con mentiras, etc. En resumen podríamos decir que mentimos para obtener algo que pensamos que no conseguiremos diciendo la verdad. Desde pequeños hemos escuchado más de alguna vez decir: “Es solo una mentira blanca” o, “es solo una verdad a medias.” ¡Esto es otra gran mentira! Para Dios no hay mentira pequeña ni mentira grande, ni blanca ni negra, ni piadosa ni de impiedad, ¡mentira es mentira! Y es tan pecado como lo es el adulterio o el homicidio. Apocalipsis 21:8 "Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda." Hay quienes están tan acostumbrados a decir toda clase de mentiras que llega un momento en el que ellos mismos se las creen, y pierden el sentido de la realidad. La mayoría de las veces esto empieza desde muy temprana edad, como una mala costumbre que se va convirtiendo en un mal hábito y finalmente, en vicio o adicción. De esta forma, la falsedad se convierte en una forma de vida llena de mentira tras mentira las cuales van formando cadenas de esclavitud en la vida de las personas. ¿A quien le mentimos? Primeramente a Dios, pero aunque intentemos mentirle, no le podemos engañar pues el es Dios omnisciente como dice Gálatas 6:7: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” También le mentimos a las personas Efesios 4:25 “Por lo cual, desechando la mentira hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.” Y por último: nos mentimos a nosotros mismos. Gálatas 6:3 “Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.” ¿A quien agradamos al mentir? A Satanás. Juan 8:44 dice: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.” Proverbios 12:22 “Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento.” ¿Quién paga las consecuencias de la mentira? El que miente pagará las consecuencias de su pecado. Pierde comunión con Dios pues practica el pecado, su oración es estorbada, será avergonzado pues la verdad tarde o temprano saldrá a la luz, y como dice Apocalipsis 21:8, tendrán su parte en el lago de fuego, que es la muerte segunda. ¿Cómo podemos librarnos de esta esclavitud? Solo a través de Jesucristo “Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. El primer paso es que puedas reconocer que tienes la adicción y que necesitas ser libre. Segundo: arrepiéntete de este pecado y pide perdón al Señor, rinde tu vida a El, pídele que tus pensamientos sean renovados y te de dominio propio para que de tu boca salgan palabras de verdad. Mientras más se aparte tu boca de decir mentiras y también de las personas que te contaminan con sus mentiras, podrás vivir en plenitud de vida al saber que vives en la verdad, pues recuerda que Jesús dijo “Yo Soy El Camino, La Verdad y La Vida”. Cuidémonos de engañarnos a nosotros mismos creyendo que estamos bien con Dios cuando no es verdad, procuremos hablar siempre la verdad hasta la última consecuencia, pues solo así sabremos que estamos agradando a Dios y no a Satanás ni a los hombres. Proverbios 13:5 “El justo aborrece la palabra de mentira; mas el impío se hace odioso e infame." No te dejes engañar ni engañes a otros con tu boca. Usa tu boca para bendecir y para llevar palabras de bien hacia los demás. No permitas que la mentira domine tu vida ¡Decide cambiar hoy!...
EL AMOR ES
El amor es toda la fuerza que te ayuda a realizar algo imposible, es lo que te hace soportar penas y dolores, el amor es lo que te da la capacidad de perdonar al prójimo.
El amor es vivir, es compartir, el amor es pedir perdón si haz fallado.
DAR UN ABRAZO ESPERANDO EL CALOR DE LOS SENTIMIENTOS AJENOS.........ES LA ESPERA DE UN SENTIMIENTO QUE PUEDE SER PROHIBIDO
Es poder mostrar nuestro corazón de niño sin tener que esperar nada a cambio, es poder expresar nuestros sentimientos con el alma sin tener que perder el cuerpo.
Amor es simplemente dar todo lo que uno puede dar.
El amor es la experiencia mas hermosa que puede tener un ser humano, es querer dar sin recibir,. Este sentimiento es la energía de la vida es lo que nos impulsa a hacer algo por nosotros mismo y por los demás
Es una sensación bella pero que desespera a la vez. Ríes por ninguna razón, saludas a todos sin motivo Los días están llenos de motivación, Quieres gritarle al mundo lo que sientes.
Como el viento que sopla y se siente al pasar... Es como fina lluvia que nos moja al caer. Es como el canto dulce de un ave al amanecer Es fuego que arde y no se extingue y que aun en las cenizas se siente su calor....
El amor es el sentimiento mas noble, desinteresado, humilde, valioso, generoso que el ser humano pueda sentir. El amor no tiene limites.
No te niegues a darlo ni recibirlo.
CRISTIANOS DISPUESTOS A AMAR
A lo largo de los años se ha redefinido la palabra amateur y ésta ha perdido el lustre de su significado original. La palabra en castellano proviene de la palabra latina amore que significa «amar». Un amateur es alguien que hace algo simplemente por amor a ello. En la manera de pensar de hoy, recibir un pago por hacer algo nos lleva a una categoría «más elevada» -la de un profesional. El razonamiento es que, si alguien está dispuesto a pagar por nuestro servicio, debemos ser realmente buenos. Por lo tanto, se considera que un amateur tiene menos habilidad o talento. Sin embargo, al leer la Biblia, veo una jerarquía diferente de valores. Durante el tiempo de Jesús, los profesionales religiosos estaban usando su posición para ganar poder y prestigio para ellos mismos, no para servir al pueblo. Jesús no eligió a los que eran sabios, poderosos, o nobles según los estándares humanos (1 Corintios 1:26). Buscó a los que estaban dispuestos a seguirle y a ser entrenados para el servicio en amor. En el mundo de hoy, el escenario es muy parecido. Dios sigue buscando «amateurs», que sirvan al Señor por puro amor a ello. Que nuestro amor por Jesús nos obligue a proclamar, tal y como los discípulos y los apóstoles lo hicieron antes que nosotros, el amor de Dios por el mundo siguiendo el ejemplo de amar y servir a los demás. Una prueba de nuestro amor por Dios es nuestro amor por nuestro prójimo.
FRENA…A TIEMPO PARA FRENAR A OTROS…
Roberto Albanés estaba observando su velocímetro. Cuando ascendió a ciento veinte kilómetros por hora, decidió aminorar la velocidad de su Volvo, último modelo. En eso vio en el espejo retrovisor un vehículo que se acercaba a mucha más velocidad que la suya. Una mujer se había desmayado sobre el volante, y el niño que la acompañaba lloraba a gritos. El vehículo ya se iba contra la cerca de cemento de la autopista. Roberto, entonces, tomó una decisión heroica. Puso su Volvo entre ese auto y la cerca, y hundió fuertemente los frenos. Saltaron chispas, y ambos vehículos quedaron trabados, pero después de trescientos metros de frenada, los dos autos pararon. La mujer había sufrido un desmayo diabético y había perdido el control del carro. Pero el arrojo del valiente Albanés, y los frenos del auto, evitaron la tragedia. Se necesitan coraje y resolución para hacer lo que hizo ese joven. Vio que un vehículo grande iba a chocar a gran velocidad, e interpuso su auto. Los paragolpes se trabaron, pero frenó su auto poco a poco, y así logró que se frenara el otro también. A la mujer la atendieron de inmediato, de modo que ni ella ni el niño sacaron del accidente más que el susto. Es interesante esto de frenar uno para que frene otro. Esa acción ha salvado a muchos en la vida moral. Un hombre, que acostumbraba a pasar todos los viernes un buen rato en la cantina con su amigo, decidió un día ponerle freno al asunto. De ahí en adelante, cada viernes bebieron una copa menos de las acostumbradas. Así, en sólo ocho semanas, los dos se libraron del vicio. Una muchacha, que con su prima no había encontrado más oficio que el de la prostitución en Los Ángeles, California, decidió frenar esa actividad e ingresar en una escuela. Ambas encontraron otro oficio y se casaron. El freno que puso una, ayudó a la otra también a frenar. Los ejemplos abundan, porque lo mismo ha ocurrido una infinidad de veces. La fuerza y el ejemplo de una persona ha sido todo lo que se ha requerido para cambiar por completo el rumbo equivocado de otra. Querámoslo o no, nuestra vida es un ejemplo. Todos, aunque no lo advirtamos, somos guías de alguien. Hay personas que tienen sus ojos puestos en nosotros, de modo que nuestra vida dirigirá a otro, ya sea por buen o por mal camino. Nuestros pasos se convertirán en la senda que otros seguirán. ¿A dónde los estamos llevando: a la vida o a la muerte? Aprendamos de Jesucristo cuál es el buen camino, y transitemos por él. El Señor nunca nos engañará….
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